Hay que ver. Quién me lo iba a decir a mí.
Un año y medio fuera de mi propio blog.
Pero dejénme justificarme: como por desgracia antes está la obligación y luego la devoción, durante todo este tiempo he estado más bien desconectado de mi querido ambiente escéptico. Y como este blog en teoría estaba destinado a la apología del sentido común y a poner en evidencia a mamarrachos varios sólo haciendo uso de una lógica más o menos correcta... pues como que no me he atrevido a colar de rondón otras cosillas. Salvo una. La última entrada sobre el humo.
De hecho, hace poco tiempo me agarré un cabreo monumental con algo -no recuerdo muy bien qué- que aconteció en el día a día normal y corriente de este país, y con tal de no mezclar contenidos, me creé otro blog para tratar específicamente de estos temas. Helo aquí.
Como ahora he de compartir los dos blogs con la misma cuenta, no me queda más remedio que utilizar en éste el nombre que también utilizo en el otro.
Año y medio hace ya que entró en vigor la ley que menciono en esa entrada y no he dejado de fumar cigarrillos. De hecho, hace ya meses que ni siquiera me fumo una pipa.
Pero es que en todo ese tiempo han pasado muchas cosas, amiguitos... mi vida ha cambiado en muchos sentidos, tanto en el terreno profesional como en el personal. Así que de paso voy a darle un lavado de cara a la plantilla del propio blog.
Pero eso es otra historia.
Lo verdaderamente curioso es que estoy aquí de nuevo, quizás con el mismo poco tiempo que tenía cuando dejé de actualizar este blog, pero sin duda con las mismas ganas.
En fin... ya veremos qué tal se da esta nueva tacada y hasta cuándo dura.
Seguiremos informando. Que la razón os acompañe. ;)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada